En estos días de alegría estamos saboreando la resurrección del Señor. Creación, caída y Encarnación, culminan en el misterio pascual, que a su vez es el fundamento de la esperanza en el reino definitivo que sobrevendrá al fin de los tiempos. Nuestro peregrinar por este mundo está sellado por la fe y el asombro ante las maravillas de Dios.