Hace un mes aproximadamente se inauguró en Talca una capilla de Adoración Eucarística Perpetua. He tenido la alegría de poder hacer varias horas santas en el trascurso de este periodo.
Es Jesús presente en forma real, substancial y íntegra en la especie de la hostia consagrada. La eucaristía es el el misterio de la fe que involucra toda la vida del cristiano y de la Iglesia. La evangelización de nuestro corazón y del mundo tiene su fuente y cima en el sacrificio de la misa, pero citando a San Agustín un misionero del santísimo sacramento decía que para comulgar era necesario previamente adorar.
Esta capilla es para nuestra ciudad un baluarte de la piedad y el bien. Es en lo más íntimo y secreto donde se instaura el Reino de Dios, en el alma de los fieles, y como resultado de esta santificación de cada uno, se sanean las costumbres y estructuras de la Iglesia y el mundo.
Todo don perfecto baja del cielo, y el regalo de Dios al mundo es su propio hijo, muerto y resucitado para redención del género humano.
No comments:
Post a Comment